Sección: Las curiosidades de Bernardo: ¿Los gordos siempre se sientan al fondo del restaurante?

Tengo toda clase de amigos tragones. Tragones-fresas. Tragones-hipsters. Tragones-tragonas. Tragones-descubridores. Tragones-cantineros. Tragones-turisticos. Tragones-changarreros. Y también tengo los Tragones-godines, tragones-financieros, tragones-banqueros y tragones-geeks.

No es que Bernardo sea particularmente Geek. Como lo podrán ver en una entrevista que le hice y que estaré publicando en este blog pronto, Bernardo tiene una particular afición por la chela artesanal, la innovación y el desarrollo de nuevos productos y estrategias a través de design thinking y esas cosas. Está bien… Sí es medio geek.

Pero además el muchacho, cuyo instagram se constituye en un 98% de fotos de platillos, es un curioso natural de las redes. Es así como llega a este tipo de artículos.

¿Los flacos se sientan afuera y los gordos adentro?

Pues resulta que sí.

 

Los gordos se sientan en boots, los pedos cerca de la barra y los flacos en las terrazas y cerca de las ventanas.

¿A alguien le sorprende?

A mi lo que me sorprende es que Bernardo de con esta información “científicamente sustentada”.

Aceptémoslo, la internet es como cualquier ola: hay quien la sabe surfear y quien no tanto. Bernardo es el equivalente a los argentinos con six pack de Puerto Escondido de la Internet.

Aquí el link…

 

Ahora bien. Si les interesa la chela artesanal entrenle a http://www.trespares.mx

 

O si están atorados con sus empresas y ya no saben pa adonde hacerse… Uncommon es como una buena solución:

 

(Este obvio NO es bernardo, es un modelo Iraki que contrató por motivos de seguridad)

10 lugares del barrio que se ha convertido en tendencia: Brooklyn. [Texto de Guillaume Guevara]

Por segunda ocasión tengo el placer de compartir en mi blog estas deliciosas recomendaciones de mi amigo Guillaume, que come, bebe y respira NYC, y vaya que come y bebe bien.

Se los dejo tal cual para que lo disfruten, esperemos, pronto.

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Brooklyn ya no es un secreto, eso me queda claro. Dejo de serlo hace 15 años, pero también me queda claro que se ha convertido en una marca en si mismo, y que mucha gente tiene a Brooklyn en su radar, ya sean inversionistas, turistas o comelones. Brooklyn ya no es de restauranteros bananeros y conocidos en su casa. Los grandes llegaron con ganas de llevarse una rebanada del pastel: Paul Liebrandt (the Elm, Williamsburg), Danny Meyer (Shake Shack, Dumbo) y David Chang (Momofuku Milk Bar, Williamsburg) entre muchos otros. Así es aquí les dejo una lista de mis 10 favoritos restaurantes en Brooklyn que, en su mayoría, no son los típicos de los que todos hablan. Faltaron varios ya que 10 es poco, pero es una probadita campechana en cuanto a precios, ubicaciones y cocinas.

Moto

Gran lugar, en una zona bastante fea de East Williamsburg, que por cierto acaba de festejar sus 12 años de vida. Yo descubrí Moto hace solo unos 5 años, y aunque la zona ha mejorado, sigue siendo lo opuesto a Tribeca. Pero, allí esta todo el “charm” del lugar: no te imaginas que vas a entrar a un espacio tan diferente y bien diseñado que te transporta a otra época. La comida es muy buena (el pastel de dátil con crema hecha en casa es una barbaridad y una ganga) y el ambiente, una pasada. Tienen música en vivo casi todas las noches a las 9-10pm. Lo mejor es sentarse en el bar y cenar allí mismo, porque desde allí puedes vivirlo completo.

Battersby

Este restaurante en Carroll Gardens es posiblemente el mejor restaurante de Brooklyn en cuanto a comida se refiere. Walker y Joe (los dueños y co-chefs) trabajaron en muchos de mis restaurantes favoritos antes de abrir Battersby (Anella, Gramercy Tavern y Tabla) hasta que decidieron que era hora de abrir algo suyo, y vaya que lo era. New York Times, New York Magazine, Michelin les dieron súper reviews al abrir, y bien merecido. Los precios no son muy altos para el nivel de comida que vas a probar, y el servicio es bastante bueno. El lugar no es romántico ni muy detallado, las mesas están apretadas y la lista de espera (no toman reservaciones) es interminable: pero la comida lo vale y mucho.

Alameda

(foto via casasjose @instagram)

En Greenpoint están apareciendo restaurantes de la nada cada día. Este restaurant es uno de mis nuevos favoritos por su simplicidad bien lograda. No es restaurante ni es bar, es un poquito de los dos. Se puede cenar (prueben el pulpo y las hamburguesas) o simplemente tomar un trago. Los cocteles están increíbles (Tom Collins y el Manhattan con vermouth de la casa). En mi opinión el look del lugar vale mucho la pena, los interiores son de los hermanos HoMe que se han dedicado al diseño de restaurantes por años (este es el primer restaurante del cual son dueños). Al terminar su cena (o drinks), pasen a Ramona que esta a una cuadra, y es un súper bar que ellos también diseñaron.

Colonia Verde

Después de trabajar en varios restaurantes de Soho, Felipe y su esposa Tamy, decidieron lanzarse y abrir su propio restaurante en Fort Greene. Se auto describen como un “restaurante latino, con comida Mexicana, Brasileña, Colombiana y Peruana”. El resultado en mi humilde opinión es mas bien cocina “modernilla” y deliciosa. Felipe, el Chef, escogió los mejores platillos e ingredientes del mundo y les da un toque personal. Todo esta para chuparse los dedos, no dejen de probar los Tacos de Pato, el Tajine de Pollo con Quínoa, y el Fettuccine hecho en casa con salsa Boloñesa y Chipotle. Si pueden vayan, mas bien corran, porque tienen un súper jardín y todavía queda tiempo para aprovecharlo antes de que llegue el invierno.

Nota del autor del Blog: No conozco este lugar todavía, pero tiene de las mejores paginas web que he visto. Todo este texto es un link para que no se la pierdan.

Momo

Al lado de Roberta’s en la frontera de East Williamsburg y Bushwick, se encuentra este “Sushi Shack”. Con precios bastante accesibles, pueden pedir una variedad de platillos para compartir (no se les olviden los sushi bombs, sobre todo el Spicy Mc Bomb que lleva atún, pepino, y kataifi) y uno que otro sake, claro está. El lugar es bastante reventado y solo hay 4 mesas largas comunales. Es ideal para ir con 3-4 cuates, cenar rico y arrancar la noche en Bushwick. En lugar de esperar 3 horas para un mesa en Roberta’s vayan a Momo, mejor comida y ambiente.

Marlow and Sons

Que puedo decir de este lugar? Los que me conocen saben que soy fan de Andrew Tarlow (el dueño) y de todos sus lugares (en especial este, y Diner y Roman’s). Este cuate es el verdadero pionero de la cocina sustentable en South Williamsburg. Cuando el abrió Marlow and Sons y Diner (que están pegaditos y ambos son excelentes), la zona no era nada. De hecho Andrew arranco Diner sirviendo cenas, de vez en cuando en una caravana airstream, a todos sus amigos artistas y actores. Ahora Marlow and Sons, se ha convertido en el hot spot del área, el lugar para “see and be seen”. La comida sigue siendo espectacular, los oysters y los vinos también y el ambiente súper trendy sin ser incómodo.

Bunna

Para todos mis amigos Vegetarianos o Vegan, este el mejor lugar de Bushwick, y por mucho. La comida es Etiope y el lugar tiene mucha onda. Ahora si que este lugar reune las 3 B’s de Brooklyn, se come súper bien, el lugar es muy cómodo sin pretensiones y casi te lo regalan. Siempre que voy pido el Feast Combination, que lleva de todo y es enorme, servido con bastante Injera (pan Etiope, que es entre tortilla y crepa). Pasen a lavarse las manos antes (y díganle a sus cuates también), que todo se comparte y se come con las manos. No se les olvide pedir una botella de Tej, que es vino de miel de Etiopía: delicioso y baja como agua.

Paulie Gee’s

Las Pizzas en Nueva York son como los tacos en México, hay buenos y hay MUY buenos. Este lugar es de los segundos. New York Times lo declaro hace unos años la mejor pizza de Nueva York. El lugar, en Greenpoint, tiene muy buena historia: Paulie, el dueño, era banquero hasta que decidió (pasados los 50) tirar la toalla y convertirse en Pizzaiolo. Digamos que no sabia nada, y aun asi lo logro de sobremanera. Paulie siempre esta allí paseándose entre las mesas, platicando con la gente y enseñándote fotos en su iphone de sus vacaciones en Vail que llama “The Capital of Mexico”. Las mejores, increíbles, pizzas son la Hellboy (Mozzarella, Sopressata Picante, Parmigiano Reggiano y Miel Picante) y la Greenpointer (Mozzarella, Arugula, Aceite de Oliva, Limon y Parmigiano Reggiano). También tienen Pizza Vegan y de postre helados de Van Leeuwen y pastel de Ovenly.

Home/Made

Red Hook es el nuevo “destination” de los foodies. Para mi, los que lo hacen mejor allí son los cuates de Home/Made, que es un lugar súper diferente a todo. Para empezar solo sirven brunch, todos los días menos lunes, de 9am a 4pm. Su nombre lo dice todo, en cuanto a que el lugar es como comer en casa de alguien, literalmente en su sala. El ambiente es bien tranquilo, nada que ver con los brunches tradicionales de otros lugares (donde parece antro), aquí la comida es muy fresca y bien hecha. El French Toast es de los mejores que he probado, y los huevos revueltos con trufa y queso parmesano están increíbles. También tienen jugos, café y mimosas, claro.

Selamat Pagi

Comida Balinesa en Greenpoint, y que comida. Los dueños se fueron de vacaciones a Bali y aunque su cuerpo regreso, su espíritu se quedo allá y desde entonces su sueño era abrir un restaurante de allá. El lugar esta muy bien montado, chico pero no apretado y con un servicio súper atento. Siempre que voy el ambiente es súper relax, música tranquila, casi como estar en Bali (bueno, relativamente). Yo soy de los que cuando encuentro algo en un menú que me gusta, lo pido SIEMPRE, y ese platillo es el Ayam Bumbu (Pollo crujiente servido con una salsa picante de coco, arroz y chayote cocido a fuego lento). Muy recomendable para cena entre cuates, pero también para una cenar en pareja; gran lugar.

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Pues ya saben… si no están como yo, buscando baratijas en despegar.com para lanzarme lo antes posible a NYC, entonces no tienen ningun derecho de autodenominarse foodies o cualquier cosa que se le parezca. Guillaume, Hermano, como siempre un grandes recomendaciones!!!

Marianna Wise propone una manera diferente de acercarnos a la cocina.

 

marianna

Marianna es el prefecto ejemplo de la emprendedora que crea sin referencia, pero con una pasión clara.

Hoy Marianna tiene un espacio en la colonia Roma donde convergen desde actividades de integración empresarial, presentaciones de marca, cursos y pruebas de menú, catas o eventos sociales. ¿Porqué? muy fácil, todo esto se puede dar en el contexto de cocinar. De convivir al rededor de los ingredientes y la preparación. El modelo funciona pues la comida une, y su preparación la hace exquisita.

Y cuando te preparas algo, con dedicación y cariño, esa comida, ese momento, para ti, no tiene competencia.

 

Joan Cordobés y Dinner in the Sky, cenar en el cielo con todo lo que implica…

Joan Cordobes

Conocí a Joan el día de la entrevista y me pareció increíble la idea de Dinner in The Sky. Hoy la industria restaurantera se encuentra en una etapa de extrema competencia, con un mercado cada día más exigente y ávido de vivir experiencias.

Joan proviene de la publicidad, lo que reafirma que todos podemos llegar a esta industria por los caminos menos transitados… como por ejemplo, flotando a 40 metros de altura.

Personalmente no he ido a Dinner in The Sky, pero ya me lo estoy programando para cuando terminen las lluvias. ¿Alguien se apunta?

Lalo y la calidez de Cent’anni como factor de éxito. Crear el lugar de los amigos.

Lalaor

Conocí a Lalo hace algunos meses en un evento bastante sui generis. Una elegantísima boda con presencia del presidente de la república. Y al final hay personas con las que automáticamente creas empatía por pitorrearte de las mismas cosas.

Lo que me resulta indudable es la capacidad de Lalo no solo de darle la vuelta a un concepto y crear un lugar con muchísimo cariño y calidez.

La entrevista no podría salir diferente. Un montón de risas antes, durante y después. Imposible no visitar a Lalo algunos días después de la entrevista en su restaurante, donde los jueves el lugar se disfraza de foro y la comida es acompañada por un grupo de música excelente. Un lugar tan cálido como su dueño. De no perderse.

Top 10 en Manhattan- La visión de un verdadero foodie Newyorkino. Colaborador y amigo: Guillaume Guevara.

 

“Manhattan es la meca de la tragadera”

– Cualquier Foodie.

 

Guillaume Guevara nació en el DF pero tan pronto acabó la prepa se la pasó estudiando hotelería y viajando por el mundo. Llegó a NY hace más de una década y empezó como hotelero-restaurantero, y ahora sólo es foodie. Pero de los buenos. Las últimas 2 veces que he estado en NY he tenido la oportunidad de que Guillaume me guíe entre los lugares clásicos de Manhattan y lo más acá de Brooklyn. Puedo presumir que al regreso de uno de esos viajes toqué mi máximo histórico de peso (que no les voy a revelar aquí) pero absolutamente tranquilo de que cada uno valió la pena.

El punto es que, de que se la sabe, se la sabe.

A los que se van el puente a NY, échenle un ojo a esta lista.

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Manhattan: Algunos de mis restaurants favoritos nuevos y de antaño, conocidos y no tanto.

By Guillaume Guevara.

 

 

En una ciudad como Nueva York, los restaurantes y tendencias cambian rápidamente, casi como cambiar de temporada. Aquí doy una lista variada de 10 de mis restaurantes favoritos en Manhattan, sin orden particular. En esta lista tratare de dar restaurantes como estilos diferentes, tanto en cuanto a comida, como en ambiente y precios. También en esta lista, evito poner restaurantes demasiado clásicos que todos conocemos y/o que están demasiado de moda (aunque algunos me gusten mucho).

 

Bacaro

 

Gran pionero del “Lower Lower” East Side, este restaurante Italiano es algo de otro mundo. En la frontera de Chinatown y el Lower East Side (donde no ponías un pie cuando abrieron hace años), Bacaro parece estar en un lugar equivocado, pero al entrar y ver el ambiente y la gente boho-artsy que siempre están allí, te das cuenta que el lugar es casi como un club privado en donde hay que saberle para llegar. La parte de arriba es un wine bar donde también tienen menú completo, y el sotano es mas restaurante estilo cava antigua. Todo el menú esta muy bien logrado, con precios muy razonables. Pidan el Spaghetti con Vongole, no se arrepentirán, y la lista de vinos es excelente también.

  

Sobaya

 

Cocina Japonesa autentica en el East Village, de lo mejor que he visto en cuanto a las 3 B’s. La comida es increíble, el servicio excelente, y los precios muy accesibles para una cena en pareja o entre amigos. La mayoría de la gente que trabaja allí son Japoneses, al igual que los clientes, lo cual por lo general es buen indicio. Todos los platillos del menú valen mucho la pena, pero en especial yo siempre recomiendo el Sake Oyako Don que es un plato hondo con arroz, seaweed, sashimi de salmón y hueva de salmón. Suena sencillo, pero su frescura es espectacular. También tienen diferentes sakes y cervezas Japonesas para amenizar la noche.

 

11 Madison Park

 

Probablemente el mejor restaurante de Nueva York hoy en día. El menú cambia cada día, y su calidad es incomparable. La línea de reservaciones abre a las 9:00am con 28 días de anticipo, y se llena ese mismo día a las 9:15am. Originalmente abierto por Danny Meyer (uno de mis restauranteros preferidos en Manhattan), 11 Madison Park fue vendido a Daniel Humm (Chef Ejecutivo) hace un par de años. Pero nada ha cambiado, el servicio de la mas alta calidad que caracteriza a Danny, y la cocina moderna con toques europeos de Daniel siguen a la orden del día. Desde que llegas hasta que sales la experiencia vale oro (y es casi el precio que vas a pagar).

 

Jack’s Wife Freda

En Nolita, la competencia en cuanto a restaurantes es muy fuerte. Pero cuando Dean Jankelowitz (restaurantero cool veterano de Schiller’s y Balthazar, de Keith McNally) abrió este lugar, se enfoco en una propuesta innovadora y sin competencia en la zona: comida Israelí Judía Sudafricana. El lugar es chico y ruidoso, pero se come de maravilla y el ambiente es súper cool. Leandra Medine, y todos los “cool kids” de Nolita comen y cenan allí, por lo que veo, diario. Una muy buena experiencia, a precios muy democráticos. El Matzo Ball Soup y el grilled haloumi son buenísimos para arrancar, y de cocteles ni se diga: Jack’s Manhattan. 

 

Tía Pol 

Hace exactamente 10 años que este “bar de tapas” abrió en Chelsea. Cuando abrió, fue un hit, ya que no había nada similar en la zona, y aunque ahora ya hay comida Española, sigue siendo un gran lugar. Tienen cava y vinos por copa o por botella, la mejor Tortilla Española de Nueva York, Jamón Serrano y Boquerones para chuparse los dedos. Heather y Michael, los dueños, son de las mejores personas que he conocido en Nueva York, y esto se nota en su restaurante. Pocos restaurantes duran 10 años aquí, pero Tía Pol llego para quedarse.

 

Gruppo

La mejor pizzería del East Village, por mucho. El ambiente es sencillo, “no-frills”. Pero la pizza es una barbaridad, sobre todo la Shroomtown que lleva setas shiitake y aceite de trufa blanca. De hecho es tan buena la pizza, que originalmente estaban en un local bastante pequeño en la avenida B y como ya no cabía la gente, se mudaron 3 cuadras a un local mas grande, pero con el mismo feeling. Pizza de Gruppo y una botella de Pinot Grigio de la casa (nada especial) es mi versión del “comfort food” Neoyorkino.

 

Pure Food and Wine        

 

Gran lugar para todos los vegetarianos, vegans y demás. En Nueva York, muchos lugares sirven muy buena comida vegetariana (como Angelica Kitchen), pero ninguno a logrado elevar su cocina a la altura de Pure Food and Wine. De hecho, se me olvidaba, pero por si fuera poco no solo es restaurante vegetariano, sino que es vegan y raw. Lograr algo que sepa como todos los platillos allí, usando únicamente ingredientes vegan cocinados a una temperatura máxima de 46ºC merece un aplauso. Yo no soy vegetariano, pero si soy foodie, y en este lugar me quito el sombrero. No se preocupen, sirven vino y cocteles.

 

Four Seasons Restaurant

Abierto en 1959 y diseñado con un look “modernista” para aquellos tiempos, este es el lugar perfecto para llevar a tus papas a comer o cenar después de tu graduación de Columbia, o tu nueva chamba en Goldman o McKinsey. Pero, fuera de estereotipos, vale mucho la pena. Es un restaurante donde si, la comida es buena, si el servicio es atento y no, no te lo regalan; pero lo que verdaderamente vale la pena es el ambiente y la gente. Por lo general, el ambiente es mejor a mediodía para comer. Por su ubicación (Midtown), la clientela es muy afluente y es muy común ver a todos los “movers and shakers” codearse en su “power lunch”: Henrky Kissinger comiendo con Barbara Walters, Lenny Kravitz saludando en otra mesa a Jay Leno, etc… En cuanto a comida se refiere, el menú del dia a $59 es la mejor opción.

 

Café Portal

En mi opinión, uno de los mejores restaurantes Mexicanos en Manhattan. Este fue el primer restaurante de Ignacio, que ahora tiene varios mas (entre ellos el hot spot Casa Mezcal). La comida es autentica y verdaderamente Mexicana sin toques modernos, espumas ni nada por el estilo. Cuando arrancaron me acuerdo que Gloria, la mama de Ignacio, era la Chef y hasta ahora el menú no ha cambiado (aunque Gloria ya no esta en la cocina). Todo es autentico, precios regalados (para la zona, Nolita) y delicioso; creo que ni en México he probado unos tacos de camarón como los de Gloria. También tienen aguas frescas, micheladas y demás.

 

Joe’s Shanghai

Darse una vuelta por Chinatown y encontrar un restaurante que parezca bueno y donde entiendas lo que esta pasando no es cosa fácil. En Joe’s Shanghai, tampoco vas a entender lo que esta pasando, pero no importa, es parte del concepto. Hay que llegar temprano porque se llena y no toman reservaciones (pero puedes poner tu nombre en lista de espera estilo Lago de los Cisnes versión Shanghai). El lugar es un viaje en si mismo, las mesas son redondas y muy grandes y por lo general acabas compartiendo mesa con otro grupo. Lo mejor son los Pork Boiled Dumplings y los Scallion Pancakes. Una experiencia que vale mucho la pena.

Los 10 Restaurantes de Agosto

Como empecé en julio, ahora voy a hablar de 10 restaurantes que visité en agosto. Sin ser los de moda, los nuevos o los típicos… a ver que opinan.

Loma Linda

El clásico de las Lomas sigue siendo un must de ambiente y la terraza de arriba es espectacular para una buena comida y sobremesa. A diferencia de algunas experiencias pasadas, esta vez el servicio fue perfecto y la comida excelente. Qué buena noticia que a pesar de tantos años de éxitos no se duerman en sus laureles. El lugar es caro, eso se sabe de antemano, pero la comida y el lugar lo valen.

Café La Gloria

Uno de los precursores de la Condesa es este lugarcito en el pleno corazón de Michoacán. El lugar es agradable y sencillo. La comida fue muy cumplidora para una cenita tranquila entre semana y los precios son muy justos. Pedimos un estofado que tenía muy buen sazón aunque ligeramente seco y una carne bastante buena. Es el perfecto lugar “safe” para cenar rico, agradable pero sin mayor pretensión.

Apostolis:

Este se cuela en la lista aunque está en La Paz, Baja California. Apostolis es un restaurante griego donde el dueño atiende y cocina. Cada vez me he vuelto más fan de este tipo de comida. Me parece que cumple con una tendencia mundial a enaltecer el ingrediente principal: El pulpo, el pescado, el cordero, etc.. En esta ocasión nos sirvieron un pescado exótico que se llama Totoaba que al parecer está prohibido en pesca abierta, pero al señor Apostolis se lo traen de un criadero. Definitivamente de los mejores pescados que me he comido (lo recomiendo mucho al limón). Si andan por la Baja, no dejen de visitar este pequeño gran lugar.

Bravo Lonchería:

Este puede ser mi descubrimiento del mes. Está como a 8 cuadras de mi casa y el lugar tiene toda la onda. Es chico, sin mayor pretensión pero verdaderamente delicioso. Es de los creadores del foodtruck Primario. Su especialidad son diferentes tortas gourmet que están para revivir un domingo. Yo probé 2. Una de huauzontle, que donde vean la palabra huauzontle pídanlo; y otra de short rib. Al final salí feliz y un poco lleno. la caminata de regreso a casa me hizo sentir menos culpable. Increíble un lugar al que puedes llegar en chanclas, solo y regresar a tu casa totalmente satisfecho.

Maison de Famille:

Leí de manera repentina un montón de comentarios sobre este lugar. Al parecer nace de los dueños del legendario Champs Elysées de Reforma y con esa carta de presentación llegan a la calle de Colima en la Roma. El restaurante me pareció enorme, tanto que al final siento que le resta más de lo que le suma. La comida me pareció buena, en particular una salchicha en cama de lentejas que fue sin duda lo mejor que probamos. Siento que, como todo restaurante nuevo tendrá sus días buenos y no tan buenos en un inicio, y la experiencia del grupo que lo respalda (y las criticas que leí) me hacen pensar que quizás no fue su mejor día. Cocina y sazón aparte, creo que el lugar tiene un gran reto en volverse cálido y acogedor con tanto espacio. Ya veremos. Mesas llenas siempre ayudan.

Gloutonnerie:

No conocía este ya clásico de campos elíseos. Fui a festejar el cumpleaños de una persona muy querida y definitivamente este lugar cumple las expectativas de un buen sitio de festejo. La terraza de arriba está espectacular y me pareció muy interesante la manera en que ofrecen los vinos. Recomiendo pedir un montón de cosas al centro para probar de todo, que es delicioso. Imperdible el bacalao con trufa… Eso sí, barato barato no es… pero lo vale.

Campotoro:

Una propuesta nueva en Polanco de comida española que le viene muy bien a la zona. Campotoro, a pesar de que llegamos pensando que era así, no tiene nada que ver con el Merotoro, pero se desquita muy bien. Tiene una amplia selección de tapas y la carta de vinos está muy bien. El sazón y calidad de la comida fue muy bueno. Tiene una terraza que da a Polanquito, pero elevada, por lo que te evitas el paso constante de ambulantes y limosneros. Bienvenido a la zona!

Ojo de Agua:

No conocía este pequeño gran spot de la condesa. Fui un sábado a desayunar y me sorprendió la cantidad de gente. Después de esperar un poco, conseguí un par de asientos en la mesa interior. El lugar tiene muchísima onda porque a pesar de ser un local pequeño, vende fruta, productos orgánicos, y tiene una gran cocina. Yo le entré a los desayunos que estaban de diez. La verdad vale mucho la pena conocerlo, y si consigues una de las 2 mesas que dan hacia la calle, seguramente te podrías instalar ahí por horas. Punto extra, los dueños atienden. No lo probé pero todo mundo recomienda: La hamburguesa de atún.

Cent’anni:

Llevaba varios años sin ir y me sorprendió la calidez y onda del lugar. A pesar de estar en una esquina hasta cierto punto desolada, Cent’anni tiene vida propia. La comida es una acertada oferta de platillos italianos de excelente calidad en sus ingredientes y preparación. Yo fui una noche de jueves donde toca un grupo que lo hace muy bien y le da un gran ambiente al lugar, sin embargo el volumen puede ser un poco alto si no te interesa tanto la música, por lo que si quieres ir ese día te recomiendo reserves en terraza. Las pizzas (la de papa) son gloriosas y la alcachofa a los 4 quesos imperdible. Lalo el dueño casi siempre está ahí para tratarte de lujo.

Rokai:

El ya clásico de la Cuauhtemoc no decepciona ni parece bajar su calidad por ningún motivo. Afortunadamente ya se bajó un poco el rush inicial y ahora es mucho más fácil conseguir un espacio en la barra en las noches entre semana. El menú del día es regla, el trato siempre es bueno y la calidad/cantidad para los tragones como yo es idónea. Definitivamente uno de los mejores lugares de la colonia y sin duda el número uno de comida japonesa de esta parte de la ciudad.

 

Issa Plancarte, una experta en té y café. Y Franquicias.

ISSA Plancarte

A Issa no la conocía antes de la entrevista. Me la recomendaron como una conocedora importante de Café, Té y Franquicias. 

Fue muy interesante escuchar la perspectiva de una persona que ha trabajado para dos cadenas internacionales de café pero con dos enfoques diferentes: Starbuck’s y Coffee Bean. Uno enfocado en la cultura organizacional y la vinculación con sus clientes; y la segunda en la calidad de su producto.

Y ahora Issa busca capitalizar esta experiencia a través de Mecenas Colectivo (https://twitter.com/MecenasC) y Dónde Comeré (http://dondecomere.net/) para desarrollar contenido para restaurantes y otras marcas relacionadas con la industria gastronómica.

Pixie y la arraigada Aceituna. La fórmula para lograr una clientela leal.

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Alejandro Espinoza (Segundo) es de esos restauranteros de cepa. De generaciones de dedicarse a esto. Su tío, Alejandro Espinosa (primero), es el dueño del Karisma y lleva ya varias decadas en la industria.

Pixie arranca este negocio hace algunos años y, aunque sufre la gota gorda en sus inicios, la constancia del servicio y el estar todos los días cerca de sus comensales le han ganado una clientela leal y constante.

Hoy la Aceituna es de esos lugares en Polanco donde siempre vas a encontrar a la misma gente, es más, los clientes son ya parte del lugar.

Los 10 lugares de Julio

El tema este de criticar restaurantes siempre resulta complicadísimo. Los lugares nuevos tienen un sesgo en las menciones, pero no en las expectativas.  Y cuando uno quiere salir y comer bien, a veces resulta muy difícil elegir entre los recientes multinombrados, y los de toda la vida que luego tenemos empolvados en la memoria. Así que aquí haré una reseña mensual de lugares en los que estuve el último mes. Cómo ejercicio. Comentarios que seguramente muchos será predecibles e incluso repetitivos. Otros quizás ayuden a recordar esos lugares que chance no hemos visitado en cierto tiempo. Se aceptan recomendaciones.

PS para este ejercicio estoy utilizando (por fin le encontré una utilidad práctica!) Foursquare, ahora Swarm. Así que si me siguen por esa red social, pues también podrán saber durante el mes donde le estoy empacando dulces a la piñata.

No están ordenados por preferencia:

Malamen:

El que ahora escribe es socio. Así que pueden tomarse todos mis comentarios con la reserva merecida. Pero si algo tiene este lugar es la increíble calidez de sus espacios y un ambiente muy relajado durante las mañanas (los fines hay desayunos) y las tardes. Hay ahora platillos de especialidad que cambian todas las semanas, para los que les gusta experimentar. Los sandwiches y los postres son buenísimos. Hoy me desayuné unas enchiladas con salsa de chicharrón que valen mucho la pena. El lugar es ideal para cenas de amigos, un date o para pasar a echar un drink en la tarde y de pasadita un postre.

Mythos:

El reciente-mytico griego de Polanco abre sus puertas. Grilla delegacional/vecinal aparte, me da mucho gusto. El lugar tiene una cocina increíble. Aun después de los meses que estuvo fuera de combate, la comida estaba espectacular. Probé unos pulpos como a la gallega pero obviamente nos son la gallega, excelentes, los gyros (2 piezas chiquitas) son excelentes. Y de aquí en adelante mis recomendaciones son descriptivas, porque no tengo idea de como se llaman: Una especie de yougourt/jocoque con pepino y algo así como eneldo. Unas bolitas de carne como keppe, pero creo que eran vegetarianos (JA!) y sobretodo el postre que es como un strudel árabe de nuez con miel, de no mamar… Ahí preguntan!!

La Garufa:

Tuve chance de entrevisar a su fundador Fer Campo en este mismo blog. su lugar tiene una terraza increíble y la comida es deliciosa. Yo me eche una carne buenísima y una ensalada deliciosa. El vino es de excelente relación calidad precio. El plan ideal para ir a cenar en la condesa. La música, si bien está bajita, tiene una GRAN selección, para los clavados en este tema como yo.

El pescadito:

Los ya muy famosos tacos de Juan Escutia y Atlixco no nos decepcionaron. Fuimos a comer ahí el grupo elite de Bellopuerto (osea mis dos socios y 2 chefs) para probar. Todos salimos fascinados. El sazón de la machaca de marlin es memorable, los tacos rebosados están impresionantes. Pero de lo mejor es la enorme barra con la que puedes complementar tu taco: Col blanca, morada, chingos de salsas, etc.. Ideal para brunch sabatino en estado post etílico, sin duda. Esta fue mi primera visita. Y recomiendo mucho.  El link de arriba los lleva al blog de @odioodiarr donde sube fotos y cosas más pro.

San Angel Inn:

Estuvimos en el clásico recorrido de unos amigos foráneos. No comimos. Fuimos a la terraza de afuera a tomar el digestivo un sábado soleado a las 5-6 de la tarde. Es notable, además de lo impresionante del espacio y el lugar, el nivel de mantenimiento con el que el lugar se conserva. Por esto, y por muchas otras razones, El San Angel Inn es una apuesta ganadora seguro. Para cualquier ocasión.

La Providencia:

Esta cantina parece de mala muerte desde afuera. Tiene las típicas dos puertas de bar western con pinta de mala muerte. Y si es medio de mala muerte aunque totalmente inofensivo. Está en avenida revolución del lado del mercado de flores a 15 metros de la esquina con Av de la Paz. Tiene algo que lo hace único: La mejor sopa de pollo del mundo. Pareciera algo sencillo. Algo que cualquier abuelita rebatiría. Pero es la mejor. Sin duda. Cierra los domingos y las noches. Así que la mejor ocasión puede ser un sábado post bazar del sábado. No es la primera vez que vengo. Debe ser como la quinta. Son de esos lugares difíciles de visitar de manera frecuente, pero cuando lo tienes cerca, no lo dejes.

Fuji:

Este japonés que parece como tienda de cámaras por fuera, que está en la esquina de Río Pánuco y Tiber, nunca había llamado mi atención, pero se suma a la (extrañamente) completa oferta de comida japonesa de la colonia Cuauhtemoc. El lugar, que claramente es de la generación del Samurai, y de los primeros Daikokus, tiene esta onda de lugar que se fue haciendo viejo, pero que conserva un sazón y una calidad sorprendente. Un lugar que vale la pena para una cena tranquila, con antojo de tepanyaqui.

L’Entrecote:

El nuevo Beau-Goss de Polanquito está dando mucho de que hablar. El lugar nació siendo un éxito a pesar de su compleja tropicalización al mercado mexicano. El concepto de 1 platillo me parece genial. Este mes estuve 2 veces. En una el entrecote no estaba al 100%, en la otra ocasión, la carne fue espectacular, pero las papas chafearon mucho. El lugar está en consolidación, y sólo el tiempo dejará claro si está a la altura de la numerosa colonia francomexicana de Polanco. Dos detalles, las porciones he escuchado que NO son las de Paris (nunca he estado) y la carta de postres la podrían poner en español. No es por presumir, pero yo que estudié en el liceo, no tenía idea de lo que estaba leyendo.

Danubio:

Este clásico del centro es el remate ideal para un sábado cultural en el primer cuadrante. Lugar de sartenes viejos y meseros añejos. La sopa verde, y los langostinos más ricos de la ciudad de México son musts en este lugar de tradición que mantiene toda su onda en el esfuerzo inexistente por renovarse (que paradoja!). Pero esto solo se logra después de décadas de mantener una calidad inigualable y un sazón perfecto.

Mog:

Uno de mis favoritos. Este restaurante “collage” de comida asiática es una experiencia compleja, pero completa. Mesas compartidas, un caos en todos los aspectos, desde decorativos hasta de la propia estructura del menú, pero que logran, sin querer queriendo, o queriendo pero sin querer un lugar con muchísima onda. La comida es fenomenal. Las recetas tailandesas junto con los platillos japoneses y vietnamitas se pelean el mejor sazón. Vale la pena venir mucho y probar todo.