Restaurantero: Tu Competencia ¿Cómo se ve arriba del Ring?

          No necesariamente era tu intención original, pero ahí estas. Trepadote en un cuadrilátero, sentado en la esquina. La campana acaba de sonar y no tienes otra mas que levantarte. El tercer round está por empezar, y las pantorrillas ya no reaccionan tan bien. La adrenalina inicial se esfumó hace dos o tres golpes de realidad directitos a alguna parte sensible de la cara, y te empiezas a dar cuenta que ya no todo son risas. En frente tienes a un tipo que cada vez se ve más grande y más fuerte. Que tiene más brazos, y que parece tener el triple de pulmones que tu. Se llama competencia. Y no parece que vaya a ceder.

El sector de los restaurantes ha crecido en los últimos 7 años en un 35% neto su oferta, pasando de aprox 2,000 restaurantes a 2,700 entre 2008 y 2014. El consumo en términos reales no ha crecido (o ha crecido sólo la inflación). A eso se le llama estar en el cuadrilátero con un peso pesado cuando eres un minimosca.

¿Qué originó la burbuja? A a partir de la crisis del 2008-2009 (rematado por la influenza) el número de restaurantes no ha dejado de crecer a tasas de más del 10% anual. Al parecer el modelo de los 50 amigos que invierten porcentajes reducidos de participación en cada restaurante, generó que una de las principales barreras a la entrada, el capital necesario vs el riesgo intrínseco, se diluyera, multiplicando el glamour intangible de “ser restaurantero”. Veámoslo en términos muy pragmáticos, invertir 100-200 mil pesos por el 2-3 por ciento de un restaurante, y poder llegar como “socio” a un lugar “trendy” es atractivo para un sector importante de esta sociedad. Si a eso le sumamos historias donde restaurantes recuperaron su inversión en cuestión de meses, y de ahí todo fue “pa arriba”, las oportunidades de obtener financiamiento para nuevos conceptos parecía no tener limite. Como tampoco parecía tener límite el mercado. Hay para todos, decían.

De pronto resulta que los clientes son los mismos. La gente que sale no se multiplicó por 3, ni mucho menos lo hizo su presupuesto ¿o conocen a una amplia mayoría de personas que hoy ganen 30% más que hace 3-4 años? Yo no. Las opciones se han vuelto interminables y parece que ahora la gente se la vive en la permanente inercia de conocer lugares nuevos. Ya no importa si te fue bien o mal. ¿Para qué regresar si hay tanto que conocer? Y para acabarla de joder, ya todo el mundo es socio de un restaurante, así que adiós glamour.

Todos alimentamos al Mike Tyson que ahora tenemos enfrente. Y parece que en un descuido puede noquearnos a todos por separado. Un “red sea” dirán los más leídos. Una industria donde el crecimiento del número de participantes lleva las utilidades de cada participante a cero. Y si eso sucede, ¿Qué le pasa al boxeador de enfrente?

Las primeras señales empiezan a verse, los últimos bimestres de 2014 la tasa de crecimiento de restaurantes “sólo” creció 6%. La burbuja se desacelera, pero sigue creciendo.

¿Que hacer para no perder la batalla?

¿Nuevos planes de crecimiento? ¿Promociones agresivas? ¿Asesinar tus márgenes en una guerra de precios? ¿Invertir en relaciones públicas como nunca antes? ¿Publicidad y campañas de bombardeo en redes sociales? ¿Menú del día? ¿Noches de jazz? ¿Drinks after office?

¿Piensas noquear a Mike a punta de jabs?

Necesitas ver más box.