Top 10 en Manhattan- La visión de un verdadero foodie Newyorkino. Colaborador y amigo: Guillaume Guevara.

 

“Manhattan es la meca de la tragadera”

– Cualquier Foodie.

 

Guillaume Guevara nació en el DF pero tan pronto acabó la prepa se la pasó estudiando hotelería y viajando por el mundo. Llegó a NY hace más de una década y empezó como hotelero-restaurantero, y ahora sólo es foodie. Pero de los buenos. Las últimas 2 veces que he estado en NY he tenido la oportunidad de que Guillaume me guíe entre los lugares clásicos de Manhattan y lo más acá de Brooklyn. Puedo presumir que al regreso de uno de esos viajes toqué mi máximo histórico de peso (que no les voy a revelar aquí) pero absolutamente tranquilo de que cada uno valió la pena.

El punto es que, de que se la sabe, se la sabe.

A los que se van el puente a NY, échenle un ojo a esta lista.

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Manhattan: Algunos de mis restaurants favoritos nuevos y de antaño, conocidos y no tanto.

By Guillaume Guevara.

 

 

En una ciudad como Nueva York, los restaurantes y tendencias cambian rápidamente, casi como cambiar de temporada. Aquí doy una lista variada de 10 de mis restaurantes favoritos en Manhattan, sin orden particular. En esta lista tratare de dar restaurantes como estilos diferentes, tanto en cuanto a comida, como en ambiente y precios. También en esta lista, evito poner restaurantes demasiado clásicos que todos conocemos y/o que están demasiado de moda (aunque algunos me gusten mucho).

 

Bacaro

 

Gran pionero del “Lower Lower” East Side, este restaurante Italiano es algo de otro mundo. En la frontera de Chinatown y el Lower East Side (donde no ponías un pie cuando abrieron hace años), Bacaro parece estar en un lugar equivocado, pero al entrar y ver el ambiente y la gente boho-artsy que siempre están allí, te das cuenta que el lugar es casi como un club privado en donde hay que saberle para llegar. La parte de arriba es un wine bar donde también tienen menú completo, y el sotano es mas restaurante estilo cava antigua. Todo el menú esta muy bien logrado, con precios muy razonables. Pidan el Spaghetti con Vongole, no se arrepentirán, y la lista de vinos es excelente también.

  

Sobaya

 

Cocina Japonesa autentica en el East Village, de lo mejor que he visto en cuanto a las 3 B’s. La comida es increíble, el servicio excelente, y los precios muy accesibles para una cena en pareja o entre amigos. La mayoría de la gente que trabaja allí son Japoneses, al igual que los clientes, lo cual por lo general es buen indicio. Todos los platillos del menú valen mucho la pena, pero en especial yo siempre recomiendo el Sake Oyako Don que es un plato hondo con arroz, seaweed, sashimi de salmón y hueva de salmón. Suena sencillo, pero su frescura es espectacular. También tienen diferentes sakes y cervezas Japonesas para amenizar la noche.

 

11 Madison Park

 

Probablemente el mejor restaurante de Nueva York hoy en día. El menú cambia cada día, y su calidad es incomparable. La línea de reservaciones abre a las 9:00am con 28 días de anticipo, y se llena ese mismo día a las 9:15am. Originalmente abierto por Danny Meyer (uno de mis restauranteros preferidos en Manhattan), 11 Madison Park fue vendido a Daniel Humm (Chef Ejecutivo) hace un par de años. Pero nada ha cambiado, el servicio de la mas alta calidad que caracteriza a Danny, y la cocina moderna con toques europeos de Daniel siguen a la orden del día. Desde que llegas hasta que sales la experiencia vale oro (y es casi el precio que vas a pagar).

 

Jack’s Wife Freda

En Nolita, la competencia en cuanto a restaurantes es muy fuerte. Pero cuando Dean Jankelowitz (restaurantero cool veterano de Schiller’s y Balthazar, de Keith McNally) abrió este lugar, se enfoco en una propuesta innovadora y sin competencia en la zona: comida Israelí Judía Sudafricana. El lugar es chico y ruidoso, pero se come de maravilla y el ambiente es súper cool. Leandra Medine, y todos los “cool kids” de Nolita comen y cenan allí, por lo que veo, diario. Una muy buena experiencia, a precios muy democráticos. El Matzo Ball Soup y el grilled haloumi son buenísimos para arrancar, y de cocteles ni se diga: Jack’s Manhattan. 

 

Tía Pol 

Hace exactamente 10 años que este “bar de tapas” abrió en Chelsea. Cuando abrió, fue un hit, ya que no había nada similar en la zona, y aunque ahora ya hay comida Española, sigue siendo un gran lugar. Tienen cava y vinos por copa o por botella, la mejor Tortilla Española de Nueva York, Jamón Serrano y Boquerones para chuparse los dedos. Heather y Michael, los dueños, son de las mejores personas que he conocido en Nueva York, y esto se nota en su restaurante. Pocos restaurantes duran 10 años aquí, pero Tía Pol llego para quedarse.

 

Gruppo

La mejor pizzería del East Village, por mucho. El ambiente es sencillo, “no-frills”. Pero la pizza es una barbaridad, sobre todo la Shroomtown que lleva setas shiitake y aceite de trufa blanca. De hecho es tan buena la pizza, que originalmente estaban en un local bastante pequeño en la avenida B y como ya no cabía la gente, se mudaron 3 cuadras a un local mas grande, pero con el mismo feeling. Pizza de Gruppo y una botella de Pinot Grigio de la casa (nada especial) es mi versión del “comfort food” Neoyorkino.

 

Pure Food and Wine        

 

Gran lugar para todos los vegetarianos, vegans y demás. En Nueva York, muchos lugares sirven muy buena comida vegetariana (como Angelica Kitchen), pero ninguno a logrado elevar su cocina a la altura de Pure Food and Wine. De hecho, se me olvidaba, pero por si fuera poco no solo es restaurante vegetariano, sino que es vegan y raw. Lograr algo que sepa como todos los platillos allí, usando únicamente ingredientes vegan cocinados a una temperatura máxima de 46ºC merece un aplauso. Yo no soy vegetariano, pero si soy foodie, y en este lugar me quito el sombrero. No se preocupen, sirven vino y cocteles.

 

Four Seasons Restaurant

Abierto en 1959 y diseñado con un look “modernista” para aquellos tiempos, este es el lugar perfecto para llevar a tus papas a comer o cenar después de tu graduación de Columbia, o tu nueva chamba en Goldman o McKinsey. Pero, fuera de estereotipos, vale mucho la pena. Es un restaurante donde si, la comida es buena, si el servicio es atento y no, no te lo regalan; pero lo que verdaderamente vale la pena es el ambiente y la gente. Por lo general, el ambiente es mejor a mediodía para comer. Por su ubicación (Midtown), la clientela es muy afluente y es muy común ver a todos los “movers and shakers” codearse en su “power lunch”: Henrky Kissinger comiendo con Barbara Walters, Lenny Kravitz saludando en otra mesa a Jay Leno, etc… En cuanto a comida se refiere, el menú del dia a $59 es la mejor opción.

 

Café Portal

En mi opinión, uno de los mejores restaurantes Mexicanos en Manhattan. Este fue el primer restaurante de Ignacio, que ahora tiene varios mas (entre ellos el hot spot Casa Mezcal). La comida es autentica y verdaderamente Mexicana sin toques modernos, espumas ni nada por el estilo. Cuando arrancaron me acuerdo que Gloria, la mama de Ignacio, era la Chef y hasta ahora el menú no ha cambiado (aunque Gloria ya no esta en la cocina). Todo es autentico, precios regalados (para la zona, Nolita) y delicioso; creo que ni en México he probado unos tacos de camarón como los de Gloria. También tienen aguas frescas, micheladas y demás.

 

Joe’s Shanghai

Darse una vuelta por Chinatown y encontrar un restaurante que parezca bueno y donde entiendas lo que esta pasando no es cosa fácil. En Joe’s Shanghai, tampoco vas a entender lo que esta pasando, pero no importa, es parte del concepto. Hay que llegar temprano porque se llena y no toman reservaciones (pero puedes poner tu nombre en lista de espera estilo Lago de los Cisnes versión Shanghai). El lugar es un viaje en si mismo, las mesas son redondas y muy grandes y por lo general acabas compartiendo mesa con otro grupo. Lo mejor son los Pork Boiled Dumplings y los Scallion Pancakes. Una experiencia que vale mucho la pena.

Tragos de barrio y la mente detrás de los cocteles del Limantour: José Luis León

Jose Luis 5

Lo que podría parecer la formula de una moda efímera toma una nueva perspectiva desde la visión de uno de sus creadores.

Eliminar la palabra mixólogo como primer paso para quitarle la pomposidad a un buen drink. Lograr una experiencia de disfrutar descubriendo y viceversa.

El cariño y cuidado con el que se preparan los tragos en Limantour son definitivamente su mejor activo. Y Jose Luis es de esas personas que creen tanto en un proyecto que tienen la marca, literalmente, tatuada.

Salud!!!

Calidad, Satisfacción, y ¿Por qué los Clientes NO Regresan?

el factor más importante para determinar el éxito y duración de un restaurante es la solidez en la relación que se logre establecer con el cliente. Esta solidez se va a traducir en visitas cada vez más recurrentes y al final en una lealtad que puede durar incluso por generaciones.

¿Cómo logramos establecer esta relación de largo plazo? Si tuviera la respuesta, no creo que la escirbiría aquí.

Lo que sí tengo muy claro es que hay al menos tres pasos que se deben de cumplir para lograr este compromiso.

El primero tiene que ver con la calidad. Pero ¿Es suficiente? Todo el mundo te dice que si en tu restaurante la comida es buena, y el servicio es bueno, te va a ir bien. ¿Es cierto? ¿Es así de lineal? hoy les podría mencionar al menos 3 o 4 ejemplos de lugares donde se cumple esta ecuación de valor y sin embargo están en problemas. ¿Qué sucede entonces?

El segundo paso es la satisfacción. Esta parece ser la vara de medición de la calidad. ¿En realidad, la calidad de un lugar es buena o mala? parece que la respuesta puede ser muy subjetiva según quien juzgue. Entonces, ¿Cuál es la gran diferencia entre la calidad y la satisfacción?

La Expectativa.

Hay una palabra en inglés que lo resume muy bien: “Disconfirmation”. Existe “desconfirmación” cuando la expectativas y la realidad no empatan. Esta puede ser positiva o negativa. Pero estoy seguro que la satisfacción derivada de una experiencia va directamente relacionada a la desconfirmación obtenida. Ojo, un dato interesante, esto no quiere decir que la gente sea más proclive a visitar lugares donde la expectativa de desempeño sea la más alta…

Finalmente, si la calidad se tradujo en una experiencia positiva, ¿qué es lo que genera el compromiso hacia un lugar? Todos hemos ido a lugares de donde salimos muy satisfechos pero no volvemos jamás. ¿Por qué sucede esto? Aquí es donde las respuestas dejan de ser tan claras. Donde hay tal cantidad de variables y premisas que simplificarlo sería absurdo.

Lo que es un hecho es que una vez que se dio una desconfirmación positiva, las probabilidades de que el cliente regrese son altas. Pero también que en su segunda visita la desconfirmación se negativa, y entonces, desilusionado, el cliente no regrese más. Pareciera entonces que los esfuerzos de promoción y relaciones públicas pudieran jugar un rol negativo. Gente que llega al nuevo lugar, pero con expectativas muy altas… No lo se. Lo que está claro es que  cuando se sucita una experiencia negativa (un problema con el servicio, un platillo que no quedó bien, etc…), entre mayor sea la acumulación de experiencias positivas, el cliente será más benevolente con el lugar y las probabilidades de que no se pierda el compromiso serán mayores. La mejor ejemplificación de estos lugares son los que generalmente visitamos con nuestros abuelos, cada domingo.

Finalmente, hay un tema que aun no se ha logrado comprobar ni teórica ni empiricamente, pero tiene que ver con el manejo de crisis en situaciones negativas. Si bien siempre es mejor atender y compensar al cliente por algun fallo, no está claro si esto elimina el efecto negativo en la apreciación del lugar. Dicho de otro modo, no hay evidencia de que esas personas, a pesar de que expresen estar contentas con la reacción del lugar, vayan a regresar o no. Así que un riesgo más que hay que evitar.

You Can’t Always Get What You Want- TRS