Las Virtudes del Multitasking: Crecer y Hacer Crecer.

Hoy leía un artículo muy interesante acerca de las virtudes de la no especialización. De las ventajas físicas y psicológicas de mantenerte en constante aprendizaje y desarrollar habilidades distintas. Al parecer no es relevante la nueva función o actividad que se quiera aprender, basta con tomar la decisión de incursionar en experiencias nuevas para mantener el músculo del aprendizaje activo, y esto permite desarrollar nuevas actividades, innovar y ampliar perspectivas.
Me parece interesante también algo que resulta obvio pero al mismo tiempo parece ir contra las tendencias naturales de la especialización, y es que muchas veces las grandes innovaciones y cambios de fondo no los generan los especialistas en la materia, sino quienes se atreven a cruzar entre temas, a utilizar las herramientas de un oficio en las funciones de otro, quienes se atreven a utilizar las estructuras de cierta ciencia para tratar de comprender otra.


En el tema de los restaurantes el multitasking es inevitable, como lo es en casi cualquier empresa de tamaño pequeño o mediano. Es imposible pensar en un negocio de este tipo que no involucre al mismo tiempo tareas de producción, servicio al cliente, psicología, contabilidad, administración, música, diseño y hasta relaciones publicas. Quienes estamos en esto hacemos eso todos los días, muchas veces de manera simultánea. Aprendiendo, tratando de aprender o imitando en el peor de los casos a quienes tienen mejores prácticas en tareas que son ahora nuevas para nosotros.
Al final del día esto podría ir en contra con uno de los fundamentos del éxito de un restaurante: La constancia. Parecen ser incompatibles conceptos como disciplina y puntualidad con creatividad y aprendizaje. Pareciera que quienes desarrollan ciertas tareas, no pueden aportar más que haciendo dichas tareas de manera más eficiente. Sin embargo aquí es donde se esconde uno de los grandes problemas de la industria y una de sus posibles soluciones.


Los restauranteros batallamos todos los días por tener equipos de calidad, gente comprometida, honesta, chambeadora y responsable. Sin embargo muchas veces limitamos a los equipos de trabajo a tareas repetitivas y precisas, sin mayor margen de improvisación o de innovación. Y ojo, no se me entienda mal en este sentido, pues creo que muchas personas deben de cumplir con este tipo de tareas durante un periodo de tiempo especifico, y no puedes poner a un mesero que lleva 3 días a que te proponga una nueva estructura operativa…
Sin embargo considero que la innovación, o la creatividad, o la co participación en asuntos nuevos, o como se le quiera llamar, debe de ser un valor fundamental de un restaurante. Si esto se logra, la empresa podrá operar con gente dispuesta a asumir retos nuevos, a desempeñarse en nuevas tareas y a aprender. Si somos capaces de crear equipos de trabajo donde esté bien visto aprender, entonces crearemos equipos de trabajo donde está bien visto enseñar. Donde está bien visto escuchar y dejar que los demás aporten. No ser los multimedallistas que tienen un escuadrón de peones, sino equipos de trabajo orgullosos, en todos sus niveles. Los de arriba por fomentar la creatividad y aprendizaje que los de abajo valoran.


Por este motivo creo que como líderes de una empresa tan intensiva en recursos humanos, pero donde el Recurso Humano con mayúsculas está tan sub valorado, es de enorme importancia encontrar el equilibrio entre la rutina-constancia y el aprendizaje-creatividad que se puede desarrollar con los equipos que dirigimos.

Taro- Alt J